viernes, 3 de mayo de 2013

Conversaciones con el otro yo…




Cobarde...

te han tratado mil veces de cobarde,

de todo lo renunciado solo vos eres culpable.

No tienes el coraje que debe tener un hombre

cuando se ha de sentir presente

en cualquier tiempo y lugar

y cueste lo que le cueste…

¿No ves que así pasa el tiempo?

sin medidas, consecuente...

¿Cuándo vas a hacer el cambio?

¿Cuándo vas a comprender

que así no se vive siempre?

Que la vida es un pasar

y hay que pasarla con todo

escapando de algún modo

detrás de la zanahoria

y no dormirse en la gloria

que nos aportan laureles

que ni siquiera por ir

de un lado al otro, inquietos,

nos dicen verso a verso…

aquí termina la historia.

¿Y después que?

No ves que somos esencia

que ni siquiera la ciencia

nos ha podido entender.

Y  vos con tus reflexiones...

con tanto pensar y pensar...

estás perdiendo lo bueno

que es también improvisar…

La cautela tiene límites

no trates de aparentar

ocultando todo aquello

que vos tenés para dar.

Tal vez estén esperando

un gesto, una palabra,

que abra la puerta entornada

y detrás encuentres tanto

que a ti te llene de encanto

de placer y de ternura

y no mueras sin saber

lo lindo que debe ser

apasionarse con eso

que es juntar labio con labio

y que muchos llaman beso…

Dale, subite al tren, no lo pierdas...

no me vengas con chiquita

pensá en vos y en tu camino

que lo demás no interesa

salvo que de la reflexión

logres erigir ese amor

al que tanto necesitas

pero no tan cerebral…

 

No es que no tengas razón,

pero si estas construyendo

un lugar en tu universo,

no olvides que el mejor verso...

se escribe del corazón.

 

Mario Ranero


miércoles, 17 de abril de 2013

Si no me hubieses dejado…




Sabes...

han pasado tantas cosas...

sería necesario una vida para poder explicarte...

 

Esas noches solitarias,

esas mañanas sin preguntas,

esos mediodías sin respuestas,

esas tardes de alcohol,

esas fiestas sin sentido,

ese alcohol... sin sentido,

ese olvido persistente,

ese recuerdo insalvable…

el canto de los pájaros no escuchados,

el caminar de la gente... sin verla,

el llorar de los niños sin dolerme,

el dolor inadvertido de los grandes,

el temor de las mujeres,

el amor correspondido,

el amor que no llegó...

la pasión que se esfumó...

 

De la mano que no me acarició...

de la que me maltrató,

del sabor amargo...

del camino recorrido,

de la locura...

del rencor...

en fin...

 

de todo lo que no hubiera pasado

si no me hubieses dejado.

 

Mario Ranero (Otoño del 2013)
 
 

martes, 16 de abril de 2013

Temor


Voy por este destino... solo pudiendo sentir

en secreto y sin mostrarme,

ese placer tan doliente

que significa quererte y no poder demostrarte…

que tal vez esa locura que llevo muy en las venas

es la profunda y serena voluntad de conquistarte.

 

Entre estas tibias paredes día y noche...  noche y día

siento la lejanía de ese... quimérico amor,

que en el espacio infinito de mi alma y de la tuya

busca...  mil veces busca, que algún gesto… una mirada,

lo llene de amor y calma, compartiendo la aventura,

de soñar  ese momento… de tenernos en los brazos

y escuchar como un gemido, descontrolados latidos,

o tu voz serena y clara, anunciándome la helada

y profunda indiferencia, o alargándome  la vida

hasta su último límite, tratándome de explicar

el por qué de una mujer, y desde dónde viniste…

 

De todas maneras pienso... peor sería no verte, pues…

es mucho menos dolor, tenerte y no tenerte,

que vivir con el temor que me provoca perderte.

 

Mario Ranero (Otoño de 2013 de la Era Cálmica)




sábado, 13 de abril de 2013

Calle sin salida


 
Calle sin salida, laberinto nocturno.

Opresión del pecho, sin saber contínuo…

Largo camino a la nada

volver a ver lo nunca visto

pasión desencadenada

herida sangrante que al fin… nunca cicatrizó

y yo… ya ves…

desangrando gota a gota

otra paralizante melodía

que vuelve a repetir los quejidos del ayer.

Calle sin salida, paredón interminable,

divisorio entre la vida y los sueños,

camino sinuoso que no lleva a ninguna parte

porque en el final tiene un abismo…

Abismo de sol y de sombras que flotan alrededor

del ser y del no ser,

desprolijidad de pensamientos,

blancas lagunas de agua helada

que empañan la tierra somnolienta.

Y al final… la nada…

Lo de siempre… lo de nunca…

Lo que pensamos que iba a ser y fue,

lo que cualquiera hubiera supuesto

sin misterios, sin adivinanzas miserables

solo por el hecho de ser… de sentir…

Monotonía de vida…

Pasión desdibujada en una mueca que aparenta ser

pero no es…

Debilidad del ser que pretende y no puede…

Ansiedad recidiva que enamora solo a un sinsentido.

Perdón nunca dicho, caricia nunca entregada,

caminar de caminares que se retuercen en la imagen

como si fuera ayer, pero… no es ayer

es el hoy que golpea, es el mañana que abruma

en fin…

es la triste melodía de un tango que jamás será bailado

en esta estrecha calle sin salida…

 

Mario Ranero (otoño del 2013)
 
 

jueves, 11 de abril de 2013

Tu mundo y el mío


 
Este es mi mundo... lo construí para ti.

Lo fui formando despacio esperando ese momento,

en que juntos compartamos ese sueño tan lejano

de amarnos sin miramientos.

 

No tiene calles ni veredas que se puedan recorrer,

ni tampoco tiene gente,

solo estamos vos y yo.

 

Sabes...

Presentía que vendrías...

estaba casi seguro...

y por eso lo formé lentamente y sin apuro.

 

Me llevó bastante tiempo, no importa cuánto pasó,

solo importa que yo sé que si llegaste hasta él

va a ser difícil salir,

pues allí te envolveré con la seda de mi amor,

sin dejar ni un momento de decirte todo aquello

que es lo que siento por vos.

 

En este mundo creado

tan solo existirá la sonrisa....

tu sonrisa angelical.

En él podrás descansar la fatiga de otro día

pero tienes que saber que en este mundo de amor,

no debe existir el rencor, ni el odio, ni la venganza,

en él flotan la esperanza y desbordante alegría...

como la de saberte mía

en este mundo... que es nuestro

muriente en antología

 

No le temas... es hermoso, depende solo de nos,

sin dar más cuentas a nadie pues no los necesitamos,

en él sólo nos amamos, y eso… ya es suficiente,

destruyamos la pendiente que nos muestra el otro mundo

y amémonos sin tapujos, en voz baja, al oído...

digámonos lo sentido, besémonos hasta el fin…

y así podremos sentir muy adentro de nosotros

aquello que yo construyo para poder verte feliz.

 

Pues... no es otro mi destino que llevarte de la mano

por este estrecho camino, tan sutil y tan lejano…

que nos lleva silencioso hasta el umbral sin destino

sabiéndonos siempre solos

en este…

tu mundo y el mío.

 

 
Mario Ranero (Incipiente y trágico otoño del 2013)

jueves, 28 de marzo de 2013

Si supieras…



Si supieras lo mucho que sentí,

si pudieras entrar en mis minutos,

comprenderías lo tanto que te pienso…

lo que te quiero sin lamentos,

cuánto deseo sentir tu amor aliento,

cuánto imagino tus noches y tus vientos

tus labios quebrados, somnolientos,

tus ojos despiertos, centinelas,

tus manos llenando mis momentos

la sonrisa imborrable de aquel beso...

mis manos pegadas a tu cuerpo,

el cuello que te muerdo allá en mis sueños,

la piel de tu cuerpo frío y lejano…

tus dedos enredados en mi mano

tu llanto sentido y aún cercano,

tu amor por un rato y después...

tu abismo…

 

Mario Ranero (Comenzando la mejor estación del año… el otoño 2013)
 
 
 

martes, 5 de marzo de 2013

Ultraje


Tu pupila es azul y cuando Becquer,

me llenaba el alma con sus rimas

pensaba lo hermoso que sería

que alguna vez y sin temores, fueras mía...

 

Ya no quedan en mí esos momentos

que vivía junto al winco y una flor

sólo queda observar los movimientos

que produce la gente alrededor.

 

En la loca carrera cotidiana,

escuchando nervioso un celular

solo espero la noche con su sombra

que me cubra hasta que se abra el mar.

 

Ya no mas la vida de derroche

ya no mas la pena...  el metejón,

las palabras dictadas por la noche

o tu amor guardado en un cajón.

 

Nada queda de aquellos años locos

ahora solo tenemos que correr

el tiempo poco a poco nos ultraja

y estamos tal cual una mortaja

blanca, fría...  amarga como hiel.

 

Más… no todo está perdido,

intentaré  que dentro de mis noches

pueda dibujar tu cuerpo extraño de mujer

y, aunque sea con miles de reproches,

poder grabar tu amor bajo mi piel.

 
Mario Ranero




jueves, 7 de febrero de 2013

Siento



Una pequeña luz me indica el final del túnel;

Una voz en el silencio me dice que hay esperanza;

Una suave melodía recorre ya mis oídos;

Una brisa de ilusión me cosquillea en el alma.

 

Sé que el camino es muy largo... extremadamente largo;

Sé que la vida se escapa como agua entre las manos;

Sé que la muerte se aproxima con pasos agigantados;

Sé que nada es sencillo y no he de esperar milagros.

 

Quiero apresurar el paso para verlo terminado;

Quiero agrandar la luz para ver lo iluminado;

Quiero saber si tú... te encuentras del otro lado;

Quiero poder mensurar cuanto dista lo deseado.

 

Si al final de este pasaje la luz se hiciera infinita...

Si lo que vislumbro esperanza se transformara en lo cierto...

Si pudiera adivinar lo que presumo en concreto;

Si todo está de éste lado, entonces... ¿para que la prisa?

 

Mientras pueda caminar, de tu mano acompañado;

Mientras sepa que a pesar del camino, caminamos...

Mientras viva la lealtad de decir lo que pensamos;

Mientras mire con mis ojos a los tuyos al mirarnos...

 

Siento que estoy teniendo mucho más de lo deseado;

Siento que me aproximo paso a paso a mi letargo;

Siento que lo que siento es inmenso... es fantástico...

Siento dentro de mi ser… que aún sigo enamorado.

 

 
Mario Ranero (Verano del 2013)


martes, 5 de febrero de 2013

Abismo


 
Si supieras lo que pienso

si pudieras entrar en mis minutos

comprenderías lo tanto que te siento

mi padecer sin lamentos

los deseos de sentir tu amor aliento

lo que imagino tus noches y tus vientos

tus labios quebrados… somnolientos

tus ojos despiertos, centinelas

tus manos llenando mis momentos

la sonrisa imborrable de aquel beso...

mi tacto pegado a tu cuerpo

el cuello que te muerdo en mis sueños

la piel de tu cuerpo frío y lejano

tus dedos enredados en mi mano

tu llanto sentido y aletargado

tu amor por un rato y después...

tu abismo.

 

Mario Ranero (Pesado verano del 2013)

lunes, 3 de diciembre de 2012



Cuando creí que era el ombligo del mundo... se me llenaron los ojos de pelusa.

(Mario Ranero)

martes, 18 de septiembre de 2012

Todos tenemos un adiós entreverado en el alma…

(Mario Ranero)